Más allá de la No ficción: el Documental Interactivo

documental interactivo

Charlamos sobre sus principales retos con los docentes del nuevo curso de Documental Interactivo

 

El documental interactivo genera expectativas, dudas e inquietudes, dado lo diferente que resulta en cuanto a formato, lenguaje y narrativas. ¿Qué son realmente las narrativas de no ficción en el espacio web y qué implican? ¿Cuáles son sus fronteras, si es que las tiene? ¿Qué lenguaje usa? Con la finalidad de descubrirlo y generar un espacio de reflexión, el pasado 20 de diciembre hablamos en nuestro espacio del CFD con Jorge Caballero, Anna Giralt, Taller Estampa y Oscar Dhooge, creadores y profesores del curso superior en Documental Interactivo, que empezará en febrero.

“Usuario” o “espectador participante”: esas fueron las palabras fundamentales que se repitieron en el debate. La peculiaridad que diferencia sobretodo al documental interactivo del documental clásico o lineal es el tipo de usuario: por primera vez, este deja de ser un mero espectador y decide qué contenido quiere ver y qué no; es decir, damos el poder a los usuarios. Así, las formas narrativas de los webdoc son más complejas y se ramifican en diferentes tipos, como el “elige tu propia aventura” o el de “espina de pez”. Conocerlas nos permite estructurar narrativas complejas de acuerdo a la estructura web y a sus hábitos de navegación.

En este punto es donde entra otra de las claves del documental interactivo: el trabajo en equipo. De hecho, en este tipo de proyectos la jerarquía entre diseño de la interfaz y el contenido que se presenta desaparece. A diferencia de una página web de un proyecto fotográfico al uso, el diseño de la interfaz y la estructura de navegación elegida forman parte del contenido igual que lo hacen los textos, fotografías y videos.

Un buen ejemplo es “SEAT. Las sombras del progreso”, un proyecto desarrollado en el Máster de Documental de Creación de la UAB y en cuya realización ha intervenido Taller Estampa y Jorge Caballero. El webdoc explica las luchas y represiones que el movimiento obrero protagonizó y sufrió durante la dictadura en la fábrica SEAT de Barcelona. La forma de la interfaz de navegación es una cadena de montaje a través de la cual el espectador puede navegar para conocer las historias de los protagonistas y colaborar con su propia historia.

No obstante, hoy en día se pueden realizar proyectos interactivos de manera autónoma o con recursos limitados con plataformas como Klynt, que permiten desarrollarlos sin la necesidad de tener conocimientos de código. Un ejemplo exitoso realizado con Klynt es Journey to the End of Coal, dirigido por Samuel Bollendorff y Abel Segretin y producido por Honkytonk Films (2008). El proyecto usa fundamentalmente la fotografía fija y consigue que el usuario se meta en el rol de periodista y tome decisiones para investigar la explotación de minas de carbón en China. De hecho, los proyectos que se realizan en el Curso de Documental Interactivo del CFD también utilizan esta plataforma. Uno de los que se han realizado en el curso es La Plaza Ordinaria, de Julieta Rondón, Ciprian Gheorghe y Natalia Santolaria.

 

Taller Estampa en una sesión sobre documental interactivo organizada per CFD en colaboración con Hangar

 

Así, el webdoc presenta muchos retos: la demanda de un espectador proactivo que se posicione y construya una narrativa, el compromiso en el tiempo de visionado, la exploración creativa de las posibilidades crecientes que presenta la tecnología o la aplicación de la “gamificación” en la narrativa de no ficción, entre otros. Por lo tanto, si un fotógrafo o videógrafo quiere embarcarse en un webdoc, debe conocer su lenguaje y percibir la historia que se cuenta como una de las principales razones de su creación.

Otros buenos ejemplos de documentales interactivos que consiguen una buena narración son Do not track, sobre cómo Internet nos rastrea; Alma, hija de la violencia, sobre la violencia de las maras en Guatemala; o el trabajo experimental de Jonathan Harry I love your work.

Es innegable que hoy en día todos nos informamos y miramos historias a través de Internet. ¿Cómo se pueden adecuar a este contexto los documentalistas y fotógrafos? ¿Debemos simplemente mostrar el trabajo en una página web? ¿O debemos explorar nuevas formas narrativas? El campo de la narrativa de no ficción en el espacio web está desarrollándose a alta velocidad, ofreciendo muchas posibilidades y creando incluso nuevos neologismos para nombrar a este campo, como documental expandido, computacional non-ficcion, webdoc, etc. La pantalla clásica del documental ya no es negra, como en el cine, sino que se expande, creando nuevas formas de interacción y realidad virtual. Conocer y dominar estos nuevos formatos nos enriquece como fotógrafos y creadores y hoy en día es esencial para no quedarnos atrás.

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